Podemos decir, con seguridad que, quienes viven en Canarias no conocen el invierno. El clima de las islas en temporada invernal es como mínimo primaveral. Con una temperatura media de 20 grados, días largos y llenos de luz. Además la playa resulta un lugar accesible todo el año para tomar el sol e incluso disfrutar de sus aguas.

En Canarias podrás olvidarte de la palidez de piel típica de la temporada otoño-invierno, disfrutando del sol todo el año. Su clima, naturaleza variada y única permiten realizar un montón de actividades al aire libre. Desde senderismo y ciclismo por parques, bosques y desiertos, a windsurf, kayak y submarinismo en sus cálidas aguas.

Sin lugar a dudas mantener el cuerpo bronceado viviendo en estas islas durante el invierno no parecería ser un gran desafío. Sin embargo, todos sabemos que el sol no tiene la misma fuerza en esa estación y si a eso sumamos que, al no ser temporada de vacaciones, quizás tengamos menos tiempo para realizar actividades al aire libre, nuestro “color dorado” puede verse afectado. Es por eso que aquí te traemos consejos para lucir un bronceado perfecto en invierno viviendo en Canarias.

Realiza actividades al aire libre

Como ya dijimos, el clima de la isla nos invita todo el año a realizar actividades al aire libre. Es por eso que te aconsejamos que siempre tengas tu bañador a mano, pues cualquier tarde puede ser perfecta para un paseo o un poco de actividad física en la playa. Esto no solo nos ayudará a mantener nuestro bronceado, sino que contribuye a mejorar nuestra salud física y mental.

Utiliza autobronceante

A veces el simple hecho de exponerse un rato al sol no nos alcanza, incluso en un paraíso como Canarias. Cada piel tiene sus características y sabemos que hay algunas que se resisten a broncearse incluso bajo condiciones óptimas como ofrecen estas islas todo el año. 

Es por eso que te aconsejamos el uso de un autobronceante que no sólo te ayudará a lograr ese bronceado que tanto deseas, sino que te permitirá coger un color parejo y radiante en todo el cuerpo.

Hidrata la piel diariamente

Un paraíso que invita a vivir bajo el sol todo el año también puede generar algunos inconvenientes en la piel que perjudiquen el bronceado. En este caso nos referimos a la excesiva exposición solar, ya que puede resecar la piel o incluso generar quemaduras que provocan alergias o descamaciones. Es por eso que es de suma importancia contar con cremas hidratantes que protejan nuestra piel para que se mantenga fresca, firme, tersa y suave.

En este mismo sentido, vivir en una zona de temperaturas cálidas nos obliga a hidratarnos constantemente y por eso beber 2 litros de agua o más al día resulta imprescindible para mantener el correcto funcionamiento de las funciones orgánicas y lucir una piel hidratada y sana.

Cuida tu alimentación

Vivir en una zona de tanta exposición solar también implica exponerse de manera excesiva a los rayos UV, lo que requiere que debamos adaptar nuestra alimentación en función del cuidado de nuestra piel. Por suerte existen una gran cantidad de alimentos que contribuyen a protegernos de los efectos nocivos de estos rayos en nuestro cuerpo.

Frutas y verduras de color anaranjado como zanahoria, calabaza, boniato y papaya son ricas en beta-caroteno, este pigmento vegetal protege a la piel ante la exposición solar, mejorando el sistema inmune. Además contribuye notablemente a tomar ese color de piel bronceado tan anhelado.

Por otro lado, los alimentos ricos en vitamina C y E aportan antioxidantes y mejoran las defensas de la piel y ayudan a su capacidad de regeneración. Entre los principales podemos mencionar: frutas cítricas, tomate, perejil, aceite de oliva, aguacate y frutos secos.