La Organización Mundial de Sanidad Animal ha publicado una ficha técnica sobre el virus de la diarrea epidémica porcina en la cual se describen observaciones epidemiológicas, métodos de prevención y control y todo lo relacionado con las investigaciones llevadas a cabo sobre esta grave enfermedad del cerdo.

La OIE puso en marcha un grupo de expertos para elaborar una ficha técnica detallada de la diarrea epidémica porcina (DEP), en respuesta a las recomendaciones de la 82 Asamblea Mundial de Delegados, celebrada la primavera pasada.

Los expertos convocados por la OIE han determinado que el factor que tiene más influencia en la diseminación de la DEP es la bioseguridad: unas buenas prácticas en este sentido son fundamentales para evitar los contagios. El virus puede transmitirse por la ingesta de heces contaminadas o de forma indirecta mediante vehículos, personal, equipo u otros materiales contaminados por heces, como el alimento.

No obstante, parece quedar descartado que ciertos productos de la sangre de los cerdos que se utilizan en las dietas porcinas, como el plasma deshidratado, puedan ser una fuente de infección. Si se producen siguiendo unas estrictas normas de higiene, estos productos no contienen el virus y no colaboran en su diseminación.

La DEP es una enfermedad vírica contagiosa no zoonótica causada por un coronavirus, con una clínica similar a otros tipos de gastroenteritis porcina. En los países endémicos no tiene demasiadas repercusiones, pero en las poblaciones que llevan poco tiempo expuestas al virus puede causar elevadas morbilidad y mortalidad, lo cual comporta pérdidas económicas considerables. Desde 2011 se han descrito aumentos en la prevalencia de esta enfermedad en países que llevan poco tiempo infectados, y en 2013 y 2014 se ha registrado un gran aumento del número de casos, sobre todo en EE. UU., Canadá, Japón, México y Taipei.

Afecta a cerdos de todas las edades, pero de forma más grave a los lechones neonatos, en los que puede alcanzar morbilidades y mortalidades de hasta el 100 %, las cuales disminuyen conforme los animales tienen más edad. No se distingue de otras enfermedades gastroentéricas de los cerdos causadas por la gastroenteritis transmisible o rotavirus, por bacterias (Clostridium spp., E. coli, Salmonella spp., Brachyspira spp., Lawsonia intracellularis, etc.) o por parásitos (Isospora suis, Cryptosporidium spp., nematodos, etc.) por síntomas o lesiones, por lo cual son necesarias siempre pruebas de laboratorio para obtener un diagnóstico definitivo.

Como enfermedad emergente con tasas de morbilidad y de mortalidad considerables, los países miembros de la OIE están obligados a declarar todos los casos que se detecten.

La nueva ficha de la OIE sobre la diarrea epidémica porcina puede consultarse en este enlace.

Posponen a 2015 el cumplimiento del anexo de la norma del ibérico sobre la carga ganadera

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha pospuesto para la montanera que comienza en otoño de 2015 el cumplimiento del anexo que contiene la nueva norma del ibérico sobre la carga ganadera máxima admisible determinada por la superficie arbolada cubierta del recinto SIGPAC. La secretaria técnica de la Asociación Española de Criadores de Ganado Porcino Selecto Ibérico Puro y Tronco Ibérico (Aeceriber), Elena Diéguez, ha informado a Efeagro de que esta decisión responde a una petición del propio sector productor y por comunidades autónomas, como Andalucía, Extremadura y Castilla y León. En base a esta decisión, esta montanera seguirá rigiendo el criterio -también señalado en al artículo 6 de la nueva norma- por el que son las diferentes entidades de inspección las que calculan la carga ganadera y no en función del porcentaje de superficie arbolada cubierta de los recintos, recogidos en el Sistema de Información Geográfica de Parcelas Agrícolas (Sigpac).

Según Diéguez, que ha valorado esta decisión, el tope máximo de carga ganadera para este año será de 1,25 cabezas por hectárea, una carga máxima que coincide con la establecida en la nueva normativa.

La secretaria técnica de Aeceriber ha recordado que el sector hizo esta petición al Departamento porque los cerdos que entran en montanera este año “nacieron mucho antes” que la entrada en vigor de la nueva norma de calidad del ibérico, “con lo cual, el ganadero ha seguido su práctica habitual de producir la cantidad de animales que entendía que cabían en la montanera”.

Por ello, ha justificado que los productores no pueden esperar ahora a que terminen de crear el sistema informático que permitirá el cálculo de la carga ganadera según la nueva norma.

Se detecta por primera vez actividad prebiótica para la sacarina dihidrochalcona en lechones

Un estudio* publicado en el British Journal of Nutrition, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Liverpool y de la compañía Pancosma, ha demostrado que los lechones alimentados con piensos edulcorados con lactosa o sacarina tienen una mayor cantidad de Lactobacillus en su flora intestinal, según publica All About Feed.

Las bacterias del género Lactobacillus se utilizan mucho como probiótico tanto en alimentación animal como humana. Los estudios que se han llevado a cabo para explicar su acción señalan que actúan mejorando la inmunidad y la respuesta antiinflamatoria de los animales (y personas) que las consumen con la dieta, así como protegen la mucosa intestinal frente a la invasión por bacterias patógenas.

El equipo anglo-suizo que ha llevado a cabo el estudio ha utilizado tecnología de pirosecuenciación de ADN para analizar los cambios en la microbiota intestinal de lechones destetados cuya dieta se suplementó con lactosa o sacarina y neohesperidina dihidrochalcona (sacarina/NHDC). La adición de ambas sustancias hizo que aumentase de forma muy marcada la cantidad de Lactobacillus en las heces de los animales, así como la de ácido láctico en el intestino (el metabolito más importante que produce Lactobacillus al fermentar los azúcares).

Es la primera vez que se demuestra el efecto prebiótico del edulcorant artificial sacarina/NHDC sobre la microbiota intestinal. La identificación de los mecanismos mediante los cuales se regula este efecto permitirá desarrollar nuevas estrategias alimentarias que favorezcan la salud intestinal de los lechones al destete.

La vacunación de lechones frente a infecciones digestivas

Uno de los problemas principales que presentan las infecciones digestivas es la escasez de vacunas. Para conseguir una buena inmunización frente a ellas es necesario que el producto que administremos a los animales induzca una buena respuesta de IgA secretora, ya que éste es el tipo de anticuerpo que mejor protege las mucosas. Esta respuesta no es tan fácil de conseguir como la respuesta de IgG necesaria para que otros tipos de vacunas sean eficaces. No obstante, en algunas ocasiones, una inmunización normal con una bacteria inactivada es capaz de proporcionar un grado de protección elevado contra algunas infecciones digestivas independientemente de que la respuesta de IgA secretora sea muy alta. En inmunología aplicada existen aún muchísimas lagunas y no todo es lo que parece.

Infecciones víricas
Las gastroenteritis víricas (gastroenteritis transmisible, diarrea epidémica e infecciones por rotavirus) tienen una problemática muy diferente.

Gastroenteritis trasmisible
La gastroenteritis transmisible es una enfermedad que causa un 100% de mortalidad en lechones menores de dos semanas cuando afecta por primera vez a una granja. En nuestro país no tiene ninguna incidencia, pero en América sigue siendo una enfermedad importante y allí sí disponen de vacunas comerciales.

Diarrea epidémica
La diarrea epidémica de tipo II puede afectar también a los lechones con un cuadro similar al de la gastroenteritis, pero más leve. Periódicamente llegan a nuestro laboratorio muestras de diarrea en cerdos adultos causadas por este agente, si bien la incidencia es muy baja y siempre ha sido clínicamente diarrea epidémica de tipo I, que no afecta a los lechones. En una tesis doctoral realizada en nuestro grupo se comprobó que una cepa atenuada del virus inducía cierto grado de protección en los lechones inoculados. No obstante, no hay vacunas comerciales para esta enfermedad y, al ser actualmente su incidencia baja en Europa, es poco probable que los laboratorios veterinarios las desarrollen.

Infecciones por rotavirus
La infección vírica más leve de los lechones es la causada por rotavirus. Estos virus tienen una prevalencia muy alta y están presentes en todas las granjas. Hay cuatro serogrupos que afectan a los lechones y, según el serogrupo que actúe, pueden causar diarrea en lechones lactantes, incluso hasta dos semanas después del destete. La inmunidad es específica de serogrupo. Normalmente las cerdas de una granja tienen inmunidad contra los rotavirus presentes en la misma granja y protegen a sus lechones a través del calostro y de la leche, por lo que no suele haber problemas generalizados, aunque pueden aparecer en camadas aisladas. Tampoco hay en nuestro país vacunas disponibles, ni parece necesario su uso, salvo en algún caso muy concreto, lo que difícilmente justifica su desarrollo. Cuando hay problemas con cerdas primerizas se puede estimular su inmunidad exponiéndolas a heces de lechones lactantes y recién destetados.

La protección durante las primeras semanas de vida sólo puede conseguirse indirectamente mediante la vacunación de la madre.

Infecciones bacterianas
En cuanto a las infecciones bacterianas, tal y como indicábamos antes, las posibilidades de vacunación también son muy variadas.

Enteritis hemorrágica
En el lechón recién nacido, la enfermedad más grave es la enteritis hemorrágica del lechón lactante causada por Clostridium perfringens tipo C. Este agente afecta a lechones en las primeras horas de vida porque en condiciones adecuadas se multiplica extraordinariamente en el intestino y actúa produciendo una toxina (toxina ß) sensible a la tripsina. El calostro contiene inhibidores de la tripsina, por lo que en los lechones que están tomando calostro la toxina producida no se inactiva y la gran cantidad que se puede llegar a formar en el intestino mata al lechón en horas.

Debido a las características epidemiológicas y patogénicas de la enteritis necrótica, la vacunación del lechón no tiene ninguna eficacia porque no hay tiempo material para que este lechón desarrolle inmunidad. Por tanto es imprescindible la vacunación de las madres. Afortunadamente, las vacunas con toxoides de clostridios son muy buenos inmunógenos y la vacunación de las cerdas resuelve el problema, asociada a medidas de higiene y limpieza de la paridera y de la ubre que limiten la presión de infección sobre el lechón.

Enteritis necrótica
Otra enfermedad por clostridios, que puede afectar tanto a los lechones lactantes como a los destetados, es la enteritis necrótica causada por Clostridium perfringens tipo A. La enteritis necrótica puede observarse en ocasiones en lechones de unos días de vida, hijos de algunas cerdas que no tienen inmunidad suficiente y, otras veces, aparece al final de la lactación o tras el destete cuando la inmunidad materna ha disminuido lo suficiente.

Aunque su patogenia no se conoce con total exactitud, en ella intervienen toxinas, como en todas las clostridiosis. Para su prevención lo usual es también la vacunación de las cerdas.

Colibacilosis
Sin duda, la enfermedad más común de los lechones es la colibacilosis. En las distintas colibacilosis que pueden afectar a los lechones pueden intervenir diversos patotipos de Escherichia coli. El más importante por su prevalencia en las diarreas en lechones lactantes es el
E. coli enterotoxigénico (ETEC). Las cepas de este patotipo tienen como principales factores de virulencia los antígenos fimbriales (que permiten a las cepas que los poseen fijarse a los receptores correspondientes de la pared del intestino) así como las enterotoxinas ST y LT.

Los antígenos fimbriales o adhesinas son buenos inmunógenos y la LT es una toxina de alto peso molecular que induce también fácilmente la formación de anticuerpos específicos. Ambos son componentes importantes de las vacunas y, en el caso de las adhesinas, se han ido incorporando sucesivamente nuevas adhe-sinas a medida que se ha comprobado su participación en los brotes de diarrea en el campo.

En las colibacilosis de los lechones, las posibilidades de vacunación son variables. En caso de que afecte a lechones con pocos días de vida, de nuevo es imprescindible vacunar a las madres, ya que no hay tiempo material para vacunar al lechón y que éste tenga una respuesta inmune suficiente. La vacunación de las cerdas induce una buena inmunidad lactogénica que protege a los lactantes.

En el mercado hay disponibles vacunas contra la colibacilosis de distintos tipos. Algunas son vacunas de subunidades que contienen antígenos fimbriales y enterotoxinas purificados y también hay bacterinas que contienen cepas de los serogrupos de E. coli más comunes junto a antígenos fimbriales y enterotoxinas.

Enteropatía proliferativa
Una posibilidad diferente es la de vacunar a los lechones contra las enfermedades digestivas que afectan al cerdo en etapas posteriores, principalmente la enteropatía proliferativa, la salmonelosis y la disentería.

En los tres casos, hay que tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones estas infecciones son endémicas en las granjas y que, por tanto, las cerdas tienen anticuerpos que pueden interferir con la vacunación. Por ello, normalmente no debe vacunarse antes de las 3-4 semanas de vida cuando se usan vacunas inactivadas.

En la profilaxis de la enteropatía proliferativa, el uso de una vacuna viva atenuada permite vacunar con eficacia a las tres semanas dejando un periodo mínimo de tres días antes y después del día de la vacunación sin tratamiento antibiótico con el fin de no inactivar la vacuna. El hecho de ser una vacuna atenuada permite también inducir una inmunidad suficiente como para proteger al cerdo durante el periodo normal de cebo.

Salmonelosis
En España no existen vacunas comerciales contra la salmonelosis. La vacunación y revacunación de los lechones mediante autovacunas permite controlar el cuadro clínico en las granjas en las que la enfermedad se manifiesta clínicamente. No obstante, en la mayor parte de las granjas, la salmonelosis no produce cuadro clínico y su importancia se debe a que es mucho más probable que se detecten salmonelas en la carne de cerdos infectados que en aquella de los que no están infectados o que tienen la infección con menor prevalencia. En nuestro grupo hemos comprobado que el empleo de autovacunas contribuye a disminuir considerablemente el porcentaje de cerdos infectados y eliminadores que llegan a matadero y, por tanto, es un apoyo a otras medidas de control de la salmonelosis.

Disentería
Tampoco existen vacunas comerciales en España contra esta enfermedad. Es posible, también, conseguir un buen control del cuadro clínico en cebo mediante la vacunación y revacunación de los lechones.

En ambos casos, al tratarse de vacunas inactivadas, es necesario aplicar la primera dosis una vez que la inmunidad materna ha disminuido suficientemente. En condiciones normales, se vacuna y revacuna después del destete, pero también es posible aplicar la primera dosis al final de la lactación.

La agricultura y ganadería de Canarias han recibido 810 millones de euros en ayudas del POSEI esta legislatura

En este periodo el Gobierno regional ha gestionado más de 70.000 expedientes para la solicitud de fondos dirigidos a apoyar la producción y a la comercialización de los productos agrarios del Archipiélago

El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas del Gobierno de Canarias, Juan Ramón Hernández, señaló hoy en el Parlamento que los subsectores agrícola y ganadero del Archipiélago han percibido unos 810 millones de euros en ayudas del Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (POSEI), gestionadas por este Departamento regional en la presente legislatura.

En interpelación parlamentaria, el titular del Área indicó que la Consejería ha tramitado en este periodo más de 70.000 expedientes agrícolas y ganaderos para la solicitud de fondos dirigidos a apoyar la producción y a la comercialización de los productos agrarios de Canarias, con unos niveles de ejecución del 99,4% en la última campaña.

“La acción de apoyo al sector primario por parte del Gobierno de Canarias ha quedado demostrada; en esta legislatura hemos desarrollado una serie de medidas que ratifican nuestra clara apuesta por este sector” destacó Hernández.

Durante su intervención, el consejero realizó un repaso de los últimos datos estadísticos relativos a esta actividad en Canarias, en concreto a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) real, que según el último informe del Consejo Económico y Social de Canarias creció en 2012 un 7,3% en el Archipiélago, muy por encima del crecimiento medio del sector en España.

Asimismo, según los indicadores del Instituto Nacional de Estadística, en el primer trimestre de 2014 el número de ocupados en el sector primario era de 28.980 personas, un 44% más de lo indicado por la diputada del Partido Popular, Ana María Guerra, en el texto de su interpelación.

“En cualquier caso, este dato de aumento de ocupados coincide con la percepción que todos tenemos de que la crisis económica ha provocado el regreso de muchos ciudadanos al sector agrario; este hecho se ha visto reforzado con la acción del Gobierno de Canarias de modificar la normativa que permite compatibilizar la actividad habitual en el suelo rústico con otro tipo de actividades”, dijo el responsable del Departamento autonómico.

El consejero se refirió también a las diversas políticas puestas en marcha por la Consejería en este ámbito en los últimos años para, “combatiendo los recortes presupuestarios, permitir que lleguen más ayudas al sector primario”.

Así, según comentó, se ha movilizado un total de 23 millones de euros adicionales a partir de fondos propios y utilizando partidas del Régimen Especial de Abastecimiento (REA) para dirigirlos hacia los productores agrícolas y ganaderos de las Islas. Paralelamente, se ha incrementado el AIEM a los productos que llegan de fuera y que compiten abiertamente con nuestras papas, nuestro vino o nuestra carne de cerdo, entre otros.

En estas operaciones se ha tenido muy en cuenta al subsector ganadero. Así, cuatro millones de euros del REA corresponden al aumento de las subvenciones a los cereales de consumo animal, al pasar la ayuda de 82 euros por tonelada a 100. Este incremento favorece notablemente a la ganadería dado que el 70% de los costes de las explotaciones corresponden a la alimentación de los animales. Con esta ayuda se compensa en su totalidad los costes de transporte de estos cereales y se equipara a los ganaderos canarios a los peninsulares, uno de los objetivos básicos del Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (POSEI)

El segundo plan en importancia para el sector agrario y ganadero es el Programa de Desarrollo Rural (PDR). “Cuando mi equipo accedió a la consejería nos encontramos con la amenaza de perder los fondos previstos para el mismo; tres años después le puedo asegurar que el gasto comprometido y la certificación oficial supone una inversión de 231,6 millones de euros y un nivel de cumplimiento del 95,6%; y esperamos completar la totalidad del plan, 242,2 millones de euros a finales del presente ejercicio”, defendió Hernández..

De este programa cabe destacar los buenos resultados de, entre otras, la medida 112 (Instalación de jóvenes agricultores, con gasto ejecutado y comprometido de 7,9 millones de euros, con un 100% del gasto del plan financiero del PDR), la 121 (Modernización de las explotaciones agrícolas, con gasto ejecutado y comprometido que alcanza los 66,1 millones de euros con un 98,32% d el gasto del plan financiero de dicho programa), la medida 123 (Aumento del valor añadido, con gasto ejecutado y comprometido por valor de 35,8 millones de euros y con un 97,23 % del gasto del plan financiero), y la 125.1, que se refiere a la gestión de recursos hídricos, con gasto ejecutado y comprometido por 27,3 millones de euros y con un 100% del gasto del plan financiero del PDR.

Además, según apuntó Hernández, se ha trabajado con los representantes del sector y con las distintas administraciones implicadas, logrando consensuar un texto de cara al nuevo PDR 2014-2020.

Por otra parte, se ha desarrollado una importante labor en el fomento y promoción de los productos agroalimentarios de calidad con la tramitación de sellos de calidad europeos para numerosas producciones canarias y la puesta en marcha de una iniciativa legislativa para promover una Ley de Calidad Agroalimentaria para el Archipiélago.

“Desde que asumí las competencias en la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas he insistido, cada vez que he tenido oportunidad, en la necesidad de salvaguardar y apoyar a los principales productos de exportación de Canarias que son, fundamentalmente, el plátano, el tomate y el pepino, seguidos de lejos por las plantas ornamentales, la papaya, melones, y la producción acuícola”, resaltó Hernández.

Las exportaciones constituyen un elemento fundamental para la economía porque, de no existir, se provocaría un encarecimiento del coste de la vida de los canarios dado que produciría un aumento en el precio de la entrada de mercancías importadas. Por este motivo, el Gobierno de Canarias se ha comprometido con el subsector del tomate aportando fondos propios por una cuantía de cinco millones de ayudas adicionales con el fin de que pudieran iniciar la zafra. En estos momentos la orden se está tramitando, pero, gracias a la participación directa del presidente, las entidades bancarias han adelantado dicha cantidad a estos agricultores que han podido iniciar sus actividades habituales en esta fecha del año.

En relación a la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2014-2020, el titular de la Consejería recordó que el paquete legislativo y las dotaciones presupuestarias han sido elaboradas por la Unión Europea con un considerable retraso, que se está sufriendo en todo el territorio comunitario. La demora actual se debe al establecimiento por el Ministerio de Agricultura del marco legislativo nacional para este periodo de programación, sin el cual es muy difícil que Canarias pueda concretar su programación.

“Sin embargo, debo aclarar que este problema se circunscribe, en el caso del Archipiélago canario, únicamente al marco del Programa de Desarrollo Rural (PDR), puesto que la práctica totalidad del apoyo a la producción y a la comercialización de los productos agrarios de Canarias -esto es, las políticas del primer pilar de la PAC- se realiza a través del Programa POSEI, cuyo nuevo Reglamento se encuentra en vigor desde el pasado año y cuya programación, gracias a que depende exclusivamente del Gobierno de Canarias y de la Comisión, ha continuado aplicándose sin reducciones presupuestarias y sin ningún tipo de interrupción”, apuntó el responsable del Área.

Además, el POSEI está pendiente de un borrador de propuesta que introduce varios elementos de la reciente reforma de la Política Agrícola Común (PAC) y que se estudiará una vez se constituya formalmente la nueva estructura de la Unión Europea

Publicado el protocolo de actuaciones a realizar en las inspecciones de campo para la Norma del Ibérico

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha dado a conocer el protocolo de actuaciones a realizar por parte de las entidades de inspección en las entidades ganaderas. Dicho protocolo pueden encontrarlo en la sección Documentos de eurocarnedigital.

El protocolo se ha estructurado según las actividades que deben ser evaluadas en las explotaciones ganaderas, atendiendo para ello a su orientación productiva distinguiendo si son de ciclo cerrado, dedicadas a la producción de lechones o al cebo de animales para su sacrificio.

Una de las primeras labores es el control del factor racial para lo cual la explotación ganadera debe disponer de la documentación en la que se acredite la inscripción de los reproductores en el Libro Genealógico. Dependiendo de la pureza racial se distinguen diversas actuaciones según sean reproductores puros o cruzados para la obtención de animales con un 75% de pureza racial. Se establece un mínimo de una visita anual y el número podrá incrementarse dependiendo de la actividad del operador.

Otras de las acciones están encaminadas a verificar y controlar el tipo de alimentación que se da a los animales. Para ello se establecen distintos puntos a tener en cuenta dependiendo si la designación es bellota (3 visitas mínimas durante la montanera), de cebo de campo o de cebo (una visita) antes de que los lotes salgan para sacrificio.

El genoma del cerdo ibérico apenas ha cambiado en cinco siglos

Investigadores españoles han obtenido por primera vez la secuencia parcial del genoma de un gorrino del siglo XVI y han constatado que el genoma del cerdo ibérico apenas ha cambiado en cinco siglos, lo que descarta que haya habido un cruce de cerdos asiáticos con los porcinos ibéricos modernos. Extraído de una hembra del siglo XVI del yacimiento del Castillo de Montsoriu (Girona), los datos obtenidos indican que este cerdo antiguo está estrechamente emparentado con el cerdo ibérico actual, según ha informado hoy la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).

El estudio, publicado en la revista ‘Heredity’, aporta nueva luz sobre aspectos evolutivos de la especie porcina, y más concretamente de la raza Ibérica, considerada representativa de las poblaciones originarias mediterráneas europeas. La investigación ha sido dirigida por Miguel Pérez-Enciso, investigador ICREA en la UAB y el Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG), y en su realización han participado también investigadores del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-Universidad Pompeu Fabra) y del Centro Nacional de Análisis Genómica (CNAG).

La muestra que han utilizado en el estudio está fechada entre los años 1520 y 1550, fecha anterior a la introducción del cerdo asiático en Europa -que se cruzan con las razas locales europeas para dar lugar, posteriormente, a las razas internacionales actuales-, y contemporánea del inicio de la colonización de América. “A pesar de ser una sola muestra y estar muy fragmentada, la secuencia genética nos ha aportado información muy interesante”, ha explicado Pérez-Enciso. “En primer lugar, sabemos que no era un cerdo blanco, ya que carece de una duplicación del gen KIT que causa este color. Este hecho coincide con la mayor parte de representaciones pictóricas de la época donde sale este animal, que aparece siempre negro o con tonos rojizos”, ha informado el investigador.

También han comprobado que el cerdo analizado está muy emparentado con los cerdos ibéricos actuales, en concreto con la estirpe “Lampiña del Guadiana”. “El cerdo ibérico actual se parece mucho al del siglo XVI y no ha registrado cambios profundos en su genoma, por lo que serán necesarios más estudios para poder distinguir los ejemplares modernos de los antiguos”, ha concluido Pérez-Enciso. El estudio indica que se trata de un cerdo doméstico, ya que la muestra secuenciada tiene marcadores típicos de esta variedad y que son muy raros en el jabalí (especie precursora del cerdo doméstico). Además, el resultado coincide con los registros históricos que muestran que la porcicultura era una actividad importante del castillo de Montsoriu.

Sin embargo, también demuestra la existencia de cruces ocasionales entre el jabalí y el cerdo antiguo, tal como ha ocurrido también entre el jabalí y el cerdo ibérico actual. “Esta estrecha relación entre el cerdo ibérico, el jabalí europeo y el cerdo antiguo confirma que la mezcla del cerdo asiático con los cerdos ibéricos modernos no ha existido o ha sido insignificante”, ha indicado Pérez-Enciso. El trabajo también ha comparado la muestra antigua con los genomas de cerdos modernos de diferentes razas, incluidos cerdos llamados ‘criollos’, cuyo origen es, supuestamente, los antiguos animales que los colonizadores españoles llevaron a América. Los investigadores han demostrado que esta suposición es inexacta y que queda poco del legado ibérico en estos animales, que fueron cruzados principalmente con razas internacionales.

La carga máxima para el engorde de bellota se sitúa en 1,25 cerdos/ha

En aplicación de la norma de calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibérica, aprobada en enero, se ha publicado en el visor SIGPAC de Andalucía la nueva capa de montanera, llamada “Zonas aptas para el engorde de bellota”, que asigna a cada explotación la superficie arbolada cubierta, carga ganadera máxima admisible y el número de animales admisible. En la mejor de las dehesas, la carga máxima será de 1,25 cerdos/ha. En enero de este año el gobierno aprobó el Real Decreto 4/2013, por el que se aprueba la Norma de Calidad cuya finalidad es evitar la confusión del consumidor sobre los productos del cerdo ibérico. En ella se establecen las características de calidad que deben reunir los productos procedentes del cerdo ibérico producidos en España, por lo que contiene obligaciones en cuanto a manejo, carga ganadera, peso de sacrificio, proceso de elaboración y etiquetado del producto para mejorar la calidad de los mismos.

Entre las medida previstas por esta ley, se preveía controlar la asignación a cada explotación de unos máximos de superficie, carga ganadera admisible y número de animales. Por ello, se ha publicado en el visor SIGPAC de Andalucía la nueva capa de montanera, llamada “Zonas aptas para el engorde de bellota”.

Esta capa asignará a cada recinto SIGPAC de las explotaciones porcinas en extensivo, la superficie arbolada cubierta, la carga ganadera máxima admisible y en consecuencia, el número de animales admisible.

Los datos técnicos utilizados para su elaboración han sido la capa de formación adehesada de Andalucía, la capa de montanera y el SIOSE de Andalucía 2009.

El objetivo final es poder contar en el SIGGAN con la carga ganadera máxima admisible de cada explotación por lo que se recuerda la necesidad de que los titulares de explotaciones porcinas extensivas susceptibles de incluirse en la capa de montanera del SIGPAC acudan a ASAJA Córdoba o a las oficinas comarcales agrarias para realizar la georreferenciación de sus explotaciones ganaderas, y que lo hagan antes del 1 de septiembre.

Una vez asignados los recintos y parcelas que componen cada explotación ganadera, se podrá calcular la capacidad “máxima” de cerdos que podrán entrar en la próxima montanera para que puedan ser certificados como de categoría bellota y que será la suma de las capacidades de cada uno de los recintos incluidos en el código de explotación.